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— María… —Sergio miró a su mujer y suspiró con resignación. —Lo siento, pero este año el viaje
Querido diario: Mi hijo y el hijo del nuevo vecino se parecen tanto que he llegado a dudar de todo.
Querido diario: Por fin había llegado el día que llevaba años esperando, pero una enfermera soltó una
Araceli lame el merengue blanco de la cucharilla. — Pilar, ahora es usted pensionista. No tiene en qué gastar.
La caja llevaba tres días a sus pies, y el fondo ya se había reblandecido con la humedad de la mañana.
— María… —Sergio miró a su mujer y suspiró con resignación. —Lo siento, pero este año el viaje
Me llamo Carmen Ortega y he vivido casada dieciocho años. La primera mitad, en modo «aguanta, que este
Lola está detrás de la puerta de la cocina y escucha con atención la conversación de sus padres.
Hay días que se te quedan grabados en la memoria, y no precisamente por ser bonitos. El mío empezó con
No bebe agua con limón desde hace más de diez años. La evita. Como se evitan las viejas heridas.









