Abandonó a sus hijos cuando más le necesitaban
Javier permanecía inmóvil. Las paredes blancas de la habitación del hospital se le antojaban demasiado pulcras.
Luna
Luna ¡Vaya aparición! ¿Tú de quién eres? Diego se agachó frente a la puerta de su departamento.
Antonia 
Antonia ¡Señora! ¡Señora, se siente mal? Alguien le daba cachetadas suaves a Antonia. Su cabeza se movía
La que sobraba
La que sobraba — Laura, ¿por qué no estás en el colegio? — Julia dejó las pesadas bolsas en el suelo
El nieto imperfecto
El nieto imperfecto —¿Lo conseguisteis? — Olga contuvo la respiración cuando el médico asintió y le sonrió.
Cesta de cerezas
Cesta de cerezas — ¡Carmen, si no quitas las ramas de tu cerezo de mi valla, voy a coger todas las cerezas
Todo ha terminado entre nosotros, Nastia. Yo quiero una familia de verdad, hijos. Tú no puedes darme eso. He esperado y soportado mucho tiempo.
Se acabó, Lucía, entre nosotros no queda nada. Yo necesito una familia de verdad, hijos. Tú no puedes
Viento de cambio
Viento de cambio — ¡Se ha vuelto loca, Alejandro! ¡Tu mujer ha perdido el juicio! — ¡Mamá! — ¿Qué mamá?
Una niña prometió curar a su hijo a cambio de comida
Diario de Álvaro Todavía tengo grabado en la memoria aquel instante que a tantos ha dejado con el corazón
«Mamá, ¿y dónde están los doscientos mil euros que Kira te transfiere cada mes?» — después de esa frase, en mi cocina no solo se rompió el silencio
Mamá, ¿y dónde están los mil doscientos euros que Jimena te transfiere cada mes? Cuando se oyó esa frase